Eduardo Fábregat: “somos estúpidos”
Estimado Sr. Dinosaurio: acá con las chicas y muchachos hemos decidido escribirle para comunicarle que tiene usted razón. Somos estúpidos. Es hora de admitir la penosa influencia que el rock ha tenido en nuestras vidas, ese virus que nos ha desarreglado hasta convertirnos en parásitos de la sociedad. Somos estúpidos, no hay vuelta que darle: crecimos forjando nuestro gusto musical sobre la obra de un hatajo de sucios pelilargos con arito que olían a pachuli y fumaban cigarritos raros. ¡Nos aprendimos las letras de sus canciones! Ningún país puede funcionar si sus jóvenes muestran más interés en las estupideces destiladas por canciones de rock que en la vida de nuestros próceres, de quienes ni siquiera recuerdan bien el grado militar.