Homenaje…
No hay mucho más que decir en su memoria. Hoy murió Raúl Alfonsín, con buenas y malas, el primer presidente de la democracia, el único presidente que desde el 83 no visitó los tribunales por casos de corrupción, el que sentó en el banquillo a los jefes militares de la dictadura más cruenta de nuestro país. El mejor homenaje es recordarlo diciendo las palabras de la constitución que lo llevaron a la presidencia:
con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino