Beatriz Busaniche

http://identi.ca/beabusaniche/

“CMSI: ¿camino hacia el desarrollo o la servidumbre? Las luchas pendientes” (1)

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“Ninguna persona libre puede aprender nada como si fuera un esclavo”- Platón. (2)

La primera fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (3) ya quedó en el pasado y sus resultados no fueron mucho más que lo que se podía esperar de ella. Hay tres documentos fundamentales que se desprenden de este proceso. Por un lado, los documentos oficiales, una Declaración de Principios y un Plan de Acción y por otro, el documento elaborado por la Sociedad Civil participante del proceso.

Siguiendo la perspectiva que tuvo todo el proceso, y las motivaciones que le dieron origen (4), los resultados oficiales del mismo no sorprenden. Los documentos emanados de la reunión de Ginebra contienen una serie de supuestos de difícil ratificación, bajo la idea de que el desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación y la conexión global a la red internet serán la clave para superar las tradicionales brechas económicas y sociales reconocidas en todo el planeta. El hambre, el analfabetismo, las pandemias, la falta de acceso a elementos esenciales como alimentos, agua potable y electricidad no se arreglan con acceso a la red, sino con planes integrales que contemplan mucho más que la simple “conexión”.

Si nos quedamos con la idea de que que el “acceso” y la “infraestructura” son la única clave no haremos más que estar en sintonía con los objetivos de gran parte del sector privado y de muchos gobiernos que buscaron delinear en el plan de acción de la CMSI, un plan de negocios que atraiga y fomente al sector empresarial de las IT. Y aún peor, pensar sólo en acceso puede derivar en redireccionamiento de enormes flujos de capital a planes de conectividad que provocan no sólo un gasto irracional, sino dependencia estructural de las grandes corporaciones de IT.

“La alfabetización, la educación y la investigación son los componentes fundamentales de las sociedades de la información y el conocimiento” repetimos hasta el cansancio en cada presentación en plenarias, en cada documento y negociación llevada a cabo desde el caucus de educación y academia de la sociedad civil.

Una frase tan básica y hasta obvia debió ser repetida una y otra vez para que sea incluida en los documentos finales de la CMSI (5) Es que la palabra “educación” prácticamente no aparece en los documentos que remiten casi todos los objetivos del plan de acción a la “conectividad”.(6)

Pero esta conectividad, sólo será funcional a las corporaciones privadas interesadas en la generación de enormes masas de consumidores de TICs y no será un factor clave de desarrollo regional si no se la enmarca en políticas integrales de educación y TIC. Y estas políticas deben incluir varios conceptos no contemplados en los documentos oficiales.

En primer lugar, plantear la educación en la sociedad del conocimiento implica reconocer que el aprendizaje individual ycompetitivo no es propio de este modelo de relaciones sociales donde la red y la horizontalidad son factores clave. Las ideas no se gastan, no se consumen, ni se pierden compartiendo, todo lo contrario, se construyen nuevas y más ideas. Entonces, ¿podemos apropiarnos y ponerle límites artificiales a las ideas? La respuesta es no. El conocimiento se construye colectivamente y sobre la base de conocimiento preexistente, compartido, libre.

En este sentido, el modelo de educación colaborativo, el aprendizaje horizontal y la construcción colectiva de conocimiento deberían ser la base de una nueva política educativa con integración de las TIC. Pero no es posible si no fomentamos la idea de “compartir”. Compartir conocimiento jamás puede ser un delito, como sostienen los promotores del fortalecimiento de las leyes de copyright y los monopolios de la mal denominada “propiedad intelectual”, un concepto ciertamente cuestionable. (7) Si entendemos que el conocimiento es libre, compartirlo debe ser la base de la educación en todos los niveles.

El análisis del nuevo paradigma educativo en la sociedad del conocimiento no puede perder de vista esto. Sin embargo, la visión de “creación de capacidades” de los documentos oficiales de la CMSI intenta reducir la educación en la sociedad de la información a los modelos de e-learning y de educación mediada por computadoras, olvidando la real magnitud de estos nuevos procesos.

La declaración de Sociedad Civil construida en un proceso colectivo de trabajo por las organizaciones participantes dice al respecto que “la creación de capacidad debe incluir la formación necesaria para utilizar las TIC, la capacidad crítica ante los medios de comunicación y la información, y las habilidades necesarias para una ciudadanía activa, incluyendo la capacidad de encontrar, discriminar, utilizar y crear información y tecnologías.(8)

Hacemos especial enfoque en la capacidad de utilizar y crear, porque muchos programas de seudo-alfabetización informática promovidos por multinacionales del software solo fomentan (mediante donativos y otro tipo de artilugios) el “uso” de TICs, creando dependencia de los usuarios a determinados programas, enseñando a utilizar formatos cerrados y marcas exclusiva.

No es posible ni aceptable que una política educativa de TICs se base en software propietario o privativo.(9) Es imposible estudiar informática sin acceso al código fuente, el texto original con el que están escritos los programas. Un país y una región que pretende lograr los objetivos de desarrollo sustentable, debe hacerlo a partir de la formación de expertos en materia de TIC y esto no es posible sin libertad de acceso al conocimiento, un derecho básico que debemos defender.

La educación puede ser una trampa. En la práctica, tiene la capacidad de generar masas de usuarios acríticos de la tecnología. Y luego, una persona acostumbrada a un determinado tipo de software tiene que realizar un esfuerzo de voluntad para aprender algo diferente y cambiar, llegado el caso de que vea claramente la necesidad de hacerlo.

El modelo de educación de la sociedad industrial se parece más a lo que Pekka Himanen (10) llama la educación de monasterio, donde la repetición de conceptos, la obediencia y la rigurosidad son clave. Mientras los modelos de aprendizaje no fomenten la creatividad en todos los sentidos, seguirá siendo educación para la dependencia en lugar de educación para la libertad.

En tanto la reformulación de los planes educativos y la capacitación de nuestros docentes sólo se enfoque en la creación y desarrollo de “contenidos” estaremos perdiendo de vista las oportunidades reales de una educación integral. Si sólo nos ocupamos de los contenidos, todo el entorno estructural y el medio que usemos para ellos, quedará fuera de nuestro alcance y seguiremos siendo dependientes, no sólo de organismos internacionales de financiación, sino además consumidores cautivos de grandes corporaciones monopólicas de tecnología que tendrán en sus manos nuestra capacidad de desarrollo. El medio, la tecnología no es neutral, sino que una opción marca una definición claramente política.

Pero estos conceptos fueron ignorados en los documentos oficiales de la CMSI que no hacen ninguna mención a la
imperiosa necesidad y al derecho a tener las libertades otorgadas por el software libre (11), filosofía básica y esencial para un nuevo paradigma educativo de la sociedad del conocimiento.

Sociedad del conocimiento y trabajo

El balance que podemos hacer sobre las discusiones referidas al trabajo en el marco de la CMSI es desalentador. Mientras vemos en los diarios del mundo que hemos batido un nuevo record mundial de desempleo(12) el tema no se trató en una Cumbre que se supone, intentó delinear la visión sobre la sociedad de la información que queremos.

Si bien es posible escuchar todavía algunas ideas sobre el crecimiento sin empleo y el fin del trabajo, no se puede olvidar que hay 185,9 millones de personas sin trabajo en el planeta y que es imprescindible pensar en ellas y crear condiciones dignas de vida para todos. Sin una base fundamentada en los derechos humanos, el desarrollo de la sociedad de la información será una utopía para unos pocos y un sin sentido para la mayoría.

El mundo del trabajo es uno de los más afectados, y sin embargo, es uno de los que menos debates genera. Muchas de las preocupaciones por la problemática del empleo pierden de vista que en la naciente sociedad de la información, lo que han cambiado son las condiciones estructurales y la ética del trabajo. (13)

En la sociedad industrial (y en sus instituciones educativas), una persona se preparaba para cumplir un horario, responder a un jefe en forma verticalista, separar la vida privada y el placer de las horas de trabajo, iniciar una carrera en una empresa y permanecer en ella hasta el momento de su jubilación. Las instituciones educativas mantienen en la mayoría de los casos ese imaginario del empleo estable de por vida, de la responsabilidad basada en la obediencia y la atadura a ultranza al orden señalado por el reloj, cuando las nuevas relaciones sociales en red han modificado drásticamente la tiranía del tiempo.

Hoy, y sin hacer una toma de posición al respecto, los contratos laborales son flexibles, así como los horarios y las tareas. Los empleadores ya no pagan el tiempo de sus trabajadores, sino su ocupación y sus resultados. En este paradigma entra en juego lo que Manuel Castells llama los trabajadores “autoprogramables” que tienen la capacidad de “reciclarse y adaptarse a nuevas tareas, nuevos procesos y nuevas fuentes de información a medida que la tecnología, la demanda y la dirección aceleran su ritmo de cambios”. (14)

Uno de los más notables hechos de la sociedad de la información tiene que ver con la independencia de ciertos tipos de trabajo del tradicional espacio de empleo, es decir, la oficina, la fábrica, incluso la ciudad, o el país de residencia. Esto es lo que denominamos “teletrabajo”, trabajo a distancia mediado por computadoras en la mayoría de los casos.

Los documentos de la CMSI hacen referencia al teletrabajo en el Plan de Acción, bajo el apartado de “ciberempleo” piden “promover el teletrabajo para permitir que los ciudadanos, especialmente los de los países en desarrollo, los PMA y las pequeñas economías, vivan en sus sociedades y trabajen en cualquier lugar, así como para aumentar las oportunidades de empleo de las mujeres y las personas discapacitadas. Al definir las políticas de teletrabajo, hay que considerar con particular atención las estrategias encaminadas a promover la creación de empleos y la conservación de mano de obra cualificada.”(15)

Lamentablemente este párrafo no contiene menciones específicas sobre la protección de los derechos de los teletrabajadores, su capacidad y derecho de agremiación ni su derecho a ampararse bajo los mismos derechos laborales reconocidos en los foros internacionales sobre trabajo y empleo. En este sentido, la declaración de la Sociedad Civil es mucho más específica y apunta a los derechos laborales como fundamento de toda nueva forma de trabajo en las sociedades de la información y el conocimiento. (16)

Existen otras formas de trabajo distribuido, colaborativo, incluso comunitario, que deben ser observadas como modelo de una nueva construcción de relaciones laborales. Sin ir más lejos, el modelo de construcción de Gnu- Linux es una excelente muestra de cuan eficientes pueden ser las actividades en red.(17) Aquellos que consideran que el trabajo disperso genera aislamiento, deberían comenzar a revisar estas experiencias que consolidan la noción de “comunidad” en la red. Este es sólo un ejemplo. Como esta, hay muchas otras construcciones colectivas de personas y organizaciones diseminados en todo el planeta.

Las nuevas formas de trabajo se caracterizan por la liberación del espacio, el tiempo y el control por la mirada (18)(tipico modelo de control de la sociedad industrial). Pero otras formas de control se están desarrollando hoy en día y es prioridad comenzar a comprenderlas antes de que avancen sobre los derechos de los trabajadores. Hoy, el control mediatizado por computadoras viola en muchos casos la privacidad de los empleados de empresas que tienen la capacidad de acceder a e-mails y que incluso pueden recorrer todos los contenidos que un empleado haya visitado en la web, incluyendo sus cuentas bancarias y datos personales. Estos temas necesitan ser discutidos, pero por sobre todo, conocidos por los trabajadores para que defiendan sus derechos básicos. Mientras se fomentan formas de trabajo cada vez más dispersas y libres, en paralelo se desarrollan formas de control más intrusivas. (19)

El teletrabajo ofrece muchos desafíos y reconfigura el entorno profesional. La economía de la sociedad de la información está transformando los escenarios productivos. Se están exportando puestos de trabajo desde los países desarrollados hacia el tercer mundo y esto se traduce en un aumento de las tasas de desempleo en esos países y en un cambio del perfil de los trabajadores. Cada vez más, los servicios que se puedan mediar a través de la red, serán exportados a lugares en busca de mayor competitividad y reducción de costos. (20)

Por ejemplo, el teletrabajo y el trabajo transfronterizo ponen de manifiesto el absurdo de todo intento de colegiar y matricular profesiones que pueden ser fácilmente realizables a través de esta modalidad. (21) Aquel que crea que puede circunscribir el trabajo de un programador, por ejemplo, no tiene la capacidad de ver que un talentoso hacker puede trabajar desde su hogar para cualquier lugar del mundo sin necesidad de tener un título habilitante que se lo permita.

Esta reconfiguración del entorno laboral nos muestra que muchos títulos que ofrece la educación formal no son condición indispensable para trabajar en el nuevo paradigma donde se valora más la creatividad, la capacidad de autoprogramación y la vinculación en redes. Por otra parte, el mundo aceleradamente cambiante convierte muchos saberes en obsoletos con el correr de los meses.

Así unimos los temas de trabajo y educación. No sirve solamente obtener un título académico si no se genera una cultura del aprendizaje continuo. Tampoco es útil la recopilación y acumulación de conocimiento si no se puede entramar en una red de comunidades de prácticas e intereses que luego, en muchos casos se convierten en redes de trabajo colaborativo.

Aprender a aprender, trabajar en redes, fomentar el concepto de colaboración colectiva por encima de los conceptos de competencia individual, entrar en una nueva ética del trabajo basado en la pasión (22), la libertad y la cooperación pueden sonar a utopia pero son oportunidades reales.

Ninguna política de trabajo y educación basada en TICs será posible si se la remite sencillamente al problema del acceso a la infraestructura y la conectividad y en eso pecan de sospechosamente ingenuos los documentos emanados de la CMSI. Sólo abordando la problemática desde todas sus aristas, y especialmente desde la alfabetización (tradicional e informática), la educación básica y la formación para el trabajo en un nuevo paradigma, podremos comenzar a pensar en otro mundo posible.

Algunos desafíos de la región para la próxima etapa de la CMSI

El desarrollo de nuestros países en la sociedad de la información necesita mucho más que computadoras, necesita democracia del conocimiento, libertad, cooperación, creatividad y una perspectiva amplia de los problemas que necesariamente hay que enfrentar. Sin esto, la introducción masiva y acrítica de TICs puede llegar a ser nociva.

Para la próxima etapa de la CMSI, debemos comprometernos a repensar estas discusiones y fundamentalmente revisar factores clave como el rol y el funcionamiento las leyes de patentes, copyrights y marcas, y la privatización del conocimiento que pueden convertirse en verdaderas trampas. (23)

La construcción de una sociedad del conocimiento democrática e inclusiva nos obliga a hacernos cargo de la lucha contra toda privatización y monopolio del conocimiento y la tecnología. Bajo cualquier circunstancia se debe evitar la apropiación privada del conocimiento y sobre todo su control por parte de monopolios corporativos.

No aceptar que esa es la verdadera lucha de la Sociedad del Conocimiento es convertirse en cómplices.

Otras referencias, links y lecturas recomendadas:

- El avance del Teletrabajo en la Argentina – Sonia Boiarov y Naum Poliszuk (CTT)
http://caminandoutopias.org.ar/institucional/informe/informectt.php

- Trampa en el Cyberespacio, Roberto Di Cosmo http://www.pps.jussieu.fr/~dicosmo/Piege/trampas

La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. Himanen, Pekka Prólogo de Linus Torvalds / Epílogo de Manuel Castells, Destino, 2002. 257 p. ISBN 8423333906 http://www.hackerethic.org/

- La Catedral y el Bazar Eric S. Raymond
http://www.sindominio.net/biblioweb/telematica/catedral.html

- Algunas relaciones entre la desnutrición infantil y el software – Enrique Chaparro http://www.vialibre.org.ar/index.php/article/articleview/95/1/16/

- Software libre para el desarrollo sustentable y la apropiación del conocimiento – Federico Heinz
http://www.vialibre.org.ar/index.php/article/articleview/148/1/12/

Democracia vs. Fascismo. Libertad vs. Control. La contradicción fundamental de la Sociedad del Conocimiento. Diego Saravia – Beatriz Busaniche http://weblog.educ.ar/sociedad-informacion/archives/000672.php

Notas
(1)Este artículo fue desarrollado para el proyecto “Monitor de Políticas de Internet en LAC”, de APC. http://www.apc.org/espanol/rights/index.shtml
Un agradecimiento especial a Federico Heinz de Fundación Vía Libre que ha revisado y corregido este documento. Las ideas que se expresan aquí son fruto de conversaciones, trabajo y discusiones con varias personas que difícilmente puedan ser citadas (ya que las conversaciones telefónicas, personales, virtuales y los miles de mails no pueden ser citados como fuente) y que construyen este documento. Algunas de esas personas a las que también quiero agradecer son Diego Levis, coordinador de Educal; Sonia Boiarov y Naum Poliszuk del CTT/UBA, Diego Saravia de la Universidad de Salta. Todos hemos discutido estos temas muchas otras veces con otras tantas personas. Por lo tanto, este documento lleva mi firma y mis opiniones, pero las ideas que lo fundan son fruto de un aprendizaje colectivo.
(2)Platón, La república.
(3)Www.itu.int/wsis
(4)Vale citar como ejemplos la Carta de Okinawa sobre la Sociedad de la Información elaborada en el año 2000 por el G8 y la creación de la Digital Opportunity Task Force (DOT force) que elaboró un informe sobre “Oportunidades Digitales para Todos: superar el desafío”, presentado en la Cumbre del G8 de Génova en julio del 2001.
(5)Declaración de Principios. Sección 4 – párrafo 29. http://www.itu.int/dms_pub/itu-s/md/03/wsis/doc/S03-WSIS-DOC-0004!!PDF-S.pdf
(6) Plan de Acción. Punto B. Objetivos y Metas. Párrafo 6. http://www.itu.int/dms_pub/itu-s/md/03/wsis/doc/S03-WSIS-DOC-0005!!PDF-S.pdf
(7)Para ampliar esta idea ver http://www.gnu.org/philosophy/words-to-avoid.es.html#IntellectualProperty
(8)http://www.itu.int/wsis/docs/geneva/civil-society-declaration-es.pdf
(9)http://www.itu.int/wsis/docs/geneva/civil-society-declaration-es.pdf
(10)La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. Himanen, Pekka Prólogo de Linus Torvalds / Epílogo de Manuel Castells, Destino, 2002. 257 p. ISBN 8423333906 http://www.hackerethic.org/
(11)Según el concepto de la Free Software Foundation www.fsf.org
El “Software Libre” es un asunto de libertad, no de precio. Para entender el concepto, debes pensar en “libre” como en “libertad de expresión”. “Software Libre” se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. De modo más preciso, se refiere a cuatro libertades de los usuarios del software:
La libertad de usar el programa, con cualquier propósito (libertad 0).
La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a tus necesidades (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición previa para esto.
La libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino (libertad 2).
La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie. (libertad 3). El acceso al código fuente es un requisito previo para esto.
(12) http://weblogs.clarin.com/conexiones/archives/000238.html
(13) Himanen,Pekka (2002)
(14) Castells, “Materials for an Exploratory Theory of the Network Society”. (2000)
(15) http://www.itu.int/dms_pub/itu-s/md/03/wsis/doc/S03-WSIS-DOC-0005!!PDF-S.pdf
(16) http://caminandoutopias.org.ar/cumbre/debates.php
(17) La Catedral y el Bazar Eric S. Raymond

http://www.sindominio.net/biblioweb/telematica/catedral.html

(18) En este sentido es recomendable la lectura de toda la obra de Michel Foucault sobre el poder y especialmente sus estudios del modelo “panóptico”.
(19) No abordamos aquí otras formas de control que atentan directamente contra lo derechos de todos los usuarios de computadoras y no sólo los trabajadores (Como el TCG Trusted Computing Group). Para ampliar este tema ver http://caminandoutopias.org.ar/contenidos/notas/tecnologias/sl.php
(20) Algunos artículos que analizan esta problemática:

http://www.pagina12web.com.ar/diario/economia/2-30471.html

http://www.elatico.com/htms/notas/nota_10161.htmlhttp://www.elatico.com/htms/notas/nota_10161.html

(21) Existen en Argentina numerosos intentos de poner límites a los informáticos a través de colegiaturas y matriculaciones obligatorias por ejemplo. Estos proyectos intentan acotar artificialmente la construcción de conocimiento, ya que es sabido que gran cantidad de programas informáticos son desarrollados por matemáticos, físicos, ingenieros, estudiantes, autodidactas, básicamente hackers, muchos de ellos, adolescentes creativos y talentosos a quienes en muchos casos se intenta criminalizar por compartir y poner a disponibilidad de otros el conocimiento.
(22) Himanen, Pekka (2002)
(23) La tiranía del copyright Publicado en Nytimes.com http://www.nytimes.com/2004/01/25/magazine/25COPYRIGHT.html?ex=1076046236&ei=1&en=acc3da72efb2d7e1

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Written by Bea

marzo 21st, 2004 at 12:36 am

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